jueves, 17 de junio de 2010

Viera y Clavijo


Aunque nació en el Realejo Alto, su familia se trasladó al Puerto de La Orotava (actual Puerto de la Cruz). Estudió con los dominicos en el Convento de Santo Domingo de Guzmán de La Orotava, Su afición a la literatura fue temprana y ya componía versos de niño.
En 1750 recibe las órdenes menores en San Cristóbal de La Laguna y poco más tarde las mayores en Las Palmas de Gran Canaria, siendo obispo el mercedario Fray Valentín Morán Estrada.
En 1763 comienza a escribir su Historia de Canarias. Se trasladó a Madrid en 1770 para publicar la primera parte de esta obra. Allí un amigo le consigue el puesto de preceptor del joven marqués del Viso.
En 1777 pasó a socio supernumerario de la Academia de Historia, a propuesta de su director Campomanes. Fue colega de Melchor Gaspar de Jovellanos como censor y como académico, padrino de Juan Meléndez Valdés y amigo entrañable del ilustre botánico Cavanilles, con quien sostuvo una correspondencia que se ha conservado y editado.
En 1782, siendo obispo de la única diocesis de las Islas Canarias el cisterciense Fray Joaquín Herrera de la Bárcena, es nombrado arcediano de Fuerteventura en la Catedral de Canarias, en Las Palmas de Gran Canaria, y en 1784 abandona Madrid y se embarca en Cádiz con destino a Gran Canaria, de donde ya no se moverá hasta su muerte.
En 1790 Antonio Porlier, miembro del Consejo de Indias, le ofreció varios empleos en Madrid que no aceptó. Vive bastante activo dedicado a las ocupaciones de su cargo, de la Real Sociedad Económica, del colegio de San Marcial y de sus trabajos literarios y traducciones.
En 1797 conoce los relatos de la derrota de Nelson por el general Gutiérrez en su intento de tomar Santa Cruz de Tenerife. En 1799 escribe el Diccionario de historia natural de las islas Canarias y un año más tarde El nuevo Can Mayor o constelación canaria, colección de 13 octavas reales en las que elogia a los canarios ilustres. La publicación de su Historia de Canarias le acarreó numerosos disgustos.
Murió en Las Palmas de Gran Canaria el 21 de febrero de 1813. Sus restos fueron trasladados a la Catedral de Canarias en 1860.